CONVERSACIONES diálogos
CONVERSACIONES ENTRE ABOGADOS Y ABOGADAS DE BARCELONA
-¿Sentimientos?
… ¿de qué sentimientos me hablas? ¡ Casto no me hagas reir…¡ – PATRICIA vestía
una faldita y cazadora tejana con un top alisado color mostaza. Sus perfectos pechos iban
desbocados de arriba abajo, de izquierda a derecha, de este a oeste; ella no
paraba de mover sus hombros increíblemente bronceados, y no dejaba de reír.
-¡Eres una
mujer extraordinaria¡. Pat – le dijo su embobado suegro mientras giñaba el ojo a
la nueva secretaria Justine, que pasaba justo en aquel momento por el largo
pasillo del Bufete - sospecho que hay episodios de nuestras vidas dictados por discretas leyes que se nos escapan...
-Pero si a ti no se te escapa ni una... no pierdes
comba Casto… - ella sabía cómo modular su voz seductora.
-¿yo? , a
qué comba te refieres mi cielo … - Casto Sendra reaccionó con maestría ajustándose el nudo de su corbata negra de
seda natural. – ay … si no fueras la mujer de mi hijo…. Creo que las costumbres de la juventud vuelven de nuevo en la vejez todavía con más fuerza. Mi sed es inextinguible.
-Hay que
ver lo verde libidinoso que eres Casto … menos mal que NEKANE es una Santa que te aguanta, que si no...
-¿puedo
besar tu mejilla? – su mirada se centró en sus ojos azules, esperando su aprobación.
-Pues claro
Papà……
Mientras en
el despacho del supervisor Sebastián:
-¡A ver
niña¡, ¿ dónde coño has dejado los papeles que te di? – mentía exprofeso para hacerla sufrir – está
bien déjalo, mira : te voy a explicar cómo funciona Barcelona, tu que vienes de
pueblo .
Barcelona no es un lugar, es una clase social.
Por arriba estamos los ricos que no bajamos de la Diagonal salvo para venir al despacho o para una verdadera necesidad. ¿Entiendes monada?. Por abajo del todo viven los pobres, en medio la mayoría silenciosa que te dan por el culo, son los que van de salva patrias… cómo si no tuvieron bastante en la guerra… menos mal que supe apuntarme al caballo ganador, pero tu debías ser una bebé monísima ¿verdad Srta. Afrodita?, y es que la avaricia comienza donde la pobreza cesa. ¿Comprendes mi darling?
La chica
sólo asentía con su bonita nariz de esgrimista mientras intentaba bajar su
falda ante la mirada del terriblemente feo lobo feroz. “Si estuviera aquí mi
novio te mata cabrón, hijo puta”.
Pensaba Afrodita disimulando sus nervios, a punto de llorar del miedo que
sentía.
-Debo confesarte
querida, que en el fondo desearía huir de este ambiente tan pijo de mi barrio,
pero las obligaciones me invaden… - mentía como ninguno- . Solo tengo hijos que
me quieren sacar hasta los ojos, problemas con el cabrón del Jefe, y mala salud
con la prótesis esa que me han implantado en mi cadera. Y lo peor es que tengo totalmente
prohibido beber. El alcohol, mezclado con otras sustancias, me transforma en un
auténtico Mr. Hide de cuidado. Se me va la olla. “Cómo te comería enterita… ya caerás, ya caerás....” – pensaba Sebastián
dejando corto al mismísimo Satán.
Comentarios
Publicar un comentario