EL ANACRÓNICO
EL ANACRÓNICO
EL ANACRÓNICO
Se podría decir que BENITO BUEY
era un hombre anacrónico, extemporáneo, impropio, en el buen sentido de la
palabra, divertía a sus amigos de toda la vida disfrazándose de mafioso de los
años 40 del siglo pasado, engominado y con brillantina sobre los cuatro
cabellos que aún conservaba, con un fino bigote postizo imitando a su ídolo
MARLON BRANDO “EL PADRINO” , con un foulard rojo chillón que destacaba de su traje negro cruzado con líneas blancas
y sus zapatos blancos deslumbrantes , y su viejo abrigo gris con una solapa de
piel de foca. Siempre con un
Montecristo en la boca apagado, que mordía todo el día, y que sólo encendía
después de cenar en el Restaurante PALERMO. Carlos , el dueño y su amigo ,
hacía la vista gorda cuando el local se vaciaba y su grupo continuaba la
tertuliada dale que te pago hasta la madrugada jugando al póquer. Benito era un
soltero empedernido que vivía solo en una grandioso piso de la Diagonal . Nadie jamás le llamó estrafalario,
improcedente o inadecuado. Cuando no se presentaba los martes el día de reunión
obligada que seguían desde hacía décadas, todos lo encontraban a faltar. Una cena sin Benito era como comer con agua.
Cada vez era más frecuente que no se presentara sin avisar a nadie. No tenía
teléfono móvil. Esta mierda de aparatito
es el inicio del fin del mundo, solía decir Benito. En los últimos meses eran
cada vez más frecuentes sus ausencias, era cuestión de semanas tener que ser
asistido de por vida por alguna asistenta social. Nadie sabía que padecía inicios de alzhéimer
incurable. He venido desde Madrid a verlo y me ha dejado plantado. Se está
volviendo loco, sin móvil para poder llamarlo. Pero así era y así sería, y
todos lo aceptaban. Una noche
sorprendió a todo el mundo sacando un
revolver sin balas.” ¡Aquí estoy¡, ¿Os sorprendo mamones? , Jorge no se lo
podía creer. ¿Seguro que está vacía?. ¿Ya tienes permiso de armas?. Sólo tengo
una bala en mi bolsillo que depositó con
un golpe seco chulesco encima de la mesa. ¿Os atrevéis a jugar a la ruleta
rusa?. El resto del grupo lo formaban Carlos,
Luís. Alberto, Eduardo, Juanito el mexicano y Marimón. Mejor no hagamos locuras…imagínate que funciona y mata a alguno de nosotros. Qué
haríamos. Qué pasaría. La policía interrogando, ambulancias,
enfermeros. Qué les decimos a nuestras mujeres. No os parece ridículo terminar
esta noche de invierno de esta forma. ¡A callar¡. ¡Silencio¡. Su rostro había
cambiado por completo. ¡Era un doble de Marlon Brando¡. ¡increíble.¡.
Sin decir palabra, introdujo la bala en el cargador,
lo volteó y acercó el cañón a su sien.
Todo el mundo quedó petrificado. No se le podía llevar la contraria. Uno, dos y
tres, disparó y su cráneo se partió dejando fragmentos de su cerebro por todo el local, como recuerdo. meses después un médico conocido juntó las
piezas, las disecó, y desde entonces cuelgan expuestas en cuadro , con una
nota: aquí murió Benito Buey . Este es su cerebro. Rogamos un respeto hacia su alma. Era el más
grande. A lado colgaba una gran
fotografía de un joven Marlon Brando en “Un tranvía llamado deseo”.
FIN
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