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Mostrando entradas de noviembre, 2024

ROMAN POLANSKI GUIA TURÍSTICO

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           ROMAN POLANSKI :   EL GUÍA TURÍSTICO POLACO                         CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE AUSCHWITZ: EL DÍA DE LA LIBERACIÓN  Dedicado a mi compañero y amigo,  el político socialista Josep María Sala i Grisó, con mi agradecimiento por pensar en mí en los momentos difíciles.  Polanski era un hombre bajito, cojo y tremendamente feo, con una densa barba que ocultaba su rostro lleno de granos, redondos como garbanzos. Llevaba años trabajando para la misma empresa turística polaca como guía. Sentado junto al chófer, usaba un micrófono para destacar los lugares de interés y contar sus historias en varios idiomas, y en un español tan perfecto que parecía Miguel de Unamuno.  Aprovechaba su baja estatura para sacarse los mocos, que escondía bajo el asiento del minibús. Cada vez que deseaba tirarse un pedo —tenía problemas de estómago— le hacía un...

LA RELACIÓN ESPIRITUAL ENTRE THOMAS RIPLEY Y CARAVAGGIO: ENSAYO NUEVA VERSIÓN

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  Dedicado a mis compañeros del Turno de Oficio del ICAB CABEZA DE MEDUSA (1597)   Una de las obras más impactantes de Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán 1571 - Porto Ercole 1610) representa a Medusa, descrita por Ovidio como una hermosa doncella, la única mortal entre tres hermanas conocidas como las Gorgonas, hijas de dos divinidades marinas: Forcis y Ceto. La belleza de Medusa cautivó al dios de los mares, Poseidón, quien la violó brutalmente sobre el frío mármol del santuario de la diosa Minerva. Sin que Medusa tuviera culpa alguna, Minerva la castigó cruelmente, transformando su hermosa cabellera en serpientes, tal como aparece en el cuadro. Por esta injusta afrenta, Medusa juró vengarse de los hombres. Sus ojos muestran pánico y desesperación, su boca abierta expresa un grito de horror. En la mitología griega, Medusa encarna la violencia más poderosa, capaz de desarmar y someter al mundo masculino, convirtiéndolo en piedra. Representa el simbolismo espiritual d...

EL ENTE DEL FÍN

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        EL ENTE DEL FÍN  Aquella mañana tenía una blancura antinatural, un brillo que parecía absorber la vida de cada rincón. Las gaviotas, desorbitadas y rabiosas, atacaban en picado a todo ser moviente. Arrancaban ojos, narices y orejas, destrozando los rostros de animales y humanos que huían en medio de horrendos gritos de agonía. Aquellas aves dominaban el cielo, enloquecidas, formando bandadas densas que interferían con el vuelo de los aviones, apagando sus motores en un espectáculo macabro. Dos horas después, algo desconocido y oscuro se estrelló contra el planeta Tierra, partiendo África del Sur desde Angola hasta Mozambique. La tierra desmembrada se alzó en el aire, convertida en una isla flotante que avanzaba hacia el Mar Índico, como si una corriente invisible la arrastrara al Polo Sur. En las zonas de fractura, surgieron columnas de niebla negra que parecían tener vida propia, enroscándose y expandiéndose, como si buscaran a sus próximas ví...