EL DESGRACIADO
L A CRUCIFICACIÓN DE SAN PEDRO de CARAVAGGIO ¡Raquel, acabo de firmar el Contrato con la Editorial¡. ¡Jefe de contabilidad ¡. ¡80.000.-€ al año¡. ¿netos? – preguntó su mujer - ¡siii, . netos¡. Tengo que colgar, que subo al metro cariño, nos vemos en media hora. Javier estaba eufórico y lo primero que hizo al llegar a su casa fue llamar a su hija, no consigo hablar con ella – como siempre está ocupada, hace meses que no la vemos -, con respecto a Luís su otro hijo, el pequeño, se acababa de divorciar y no consideraba que fuera el momento oportuno, ya iré a verlo. Aquella noticia ponía punto y final a una vida repleta de desgracias. Huérfano, vivió su infancia con las Hermanitas de la Caridad y aún tiene pesadillas por lo gritos de dolor de niños víctimas de palizas del Profesor de Gimnasia, Jesús, jesuíta, muchachote de Hernani,...